Los caballos nunca dicen no. Ellos dicen esto es demasiado. Si pides mucho, y el caballo no está preparado para hacerlo, lo mejor es pensar lógicamente y encontrar el porqué no puede hacer lo que le pides La doma no excluye la libertad. En el momento de domar a un caballo es el hombre el que se conecta con este, es un solo pensamiento. El caballo, ágil, fiero y LIBRE; unido al ser humano y formando con él una única entidad, debe seguir siendo libre, fiero y ágil, siempre dueño de sí mismo recuerda que todos tenemos derecho a la libertad y no por ser un animal esos derechos se van a pasar a llevar es por eso que ahí que tener en cuenta que los caballos son seres humanos como nosotros y ellos también sienten ...
“DI NO AL MALTRATO HACIA LOS CABALLOS”